Dicen que para conocer a alguien hay que ponerse en sus zapatos, pero ¿qué pasa si repasamos los zapatos que hemos llevado a lo largo de nuestra vida? Desde las rozaduras de los primeros tacones hasta la bendita locura de llevar botas de tela en pleno agosto, para terminar buscando la comodidad de un zapato bajo y flexible. Una autoreflexión con mucho estilo (y un número más) para recordar que, al final, hay que mimar los pies que nos llevan a todas partes.
Tus primeros zapatos,
los eligen por ti,
según pasan los años,
te acondicionan las tendencias
que vienen y van.
Con paso firme, intentarás caminar.
Pruebas el tacón de aguja👠
en el proceso del aprendizaje
¡unas cuantas torceduras!
de tobillo te llevarás,
además de unas cuántas
rozaduras y ampollas
que un bonito recuerdo
con cariño te dejarán.
¡Después te amoldas!
como un guante 🧤, los llevarás.
Bailas 💃 corres🏃♀️
no te cansas nunca,
nunca te duelen los pies 👣
hasta el final del día
con ellos aguantarás.
Según vas avanzando
más tendencias saldrán
"deportivas👟, bailarinas 🥿
casi siempre suelen mandar.
Pero lo que cada verano
esperabas con ansiedad
eran esas botas👢, que incluso
en agosto podías llevar,
has visto unas que te gustan
¡No se me van a escapar!
Todos sudan al mirarte,
pero a ti te da igual.
Son botas de tela
y en verano ligeras serán.
El día que las ves muy sucias,
un lavado rápido le darás,
¡Por la tarde! te las volverás a colocar.
Etapas de una vida
que ya se pueden contar.
Ahora unos zapatos bajos👞
cómodos y con flexibilidad,
¡que no te aprieten!
¡que no te hagan daño!
y si es posible, un número más.
Después de todo un día
los pies se pueden hinchar.
y si encuentras dos iguales
aprovecharás ¡Pues un zapato
cómodo!es difícil de encontrar.
Busca siempre el mejor producto
que puedas encontrar,
siempre dentro de
tus posibilidades será.
A veces hay que buscar mucho
hasta encontrar el que
te quieres llevar.
¡Mima tus pies!
todo el peso en ellos va
caminas de un lado a otro,
todo el día sin parar.




