¿Cuántas veces miramos algo pero somos incapaces de verlo? Una autorreflexión íntima y poética sobre la gran diferencia que existe entre usar nuestros sentidos de forma automática o usarlos con el corazón.
Ver, mirar:
oír, escuchar
tocar, acariciar.
¿Cuántas veces miras
pero no ves? por muy cerca
que lo tengas, desapercibido pasará,
¡dándole muchas vueltas no lo verás!.
Si lo miras no lo ves,
si lo ves no lo miras,
no se trata de tu vista,
sólo de mirar.
Al alcance lo tienes
y cuenta no te das,
te explican el como
pero cieg@ estarás.
A veces las pequeñas cosas,
son lo más importante que pasarán,
si no te das cuenta,
de largo se irán.
Si oyes no escuchas,
lo que te intentan decir,
es mejor no oír,
que escuchar lo que no quieres oír.
Las palabras taladran tu mente,
si por un instante te paras a escuchar.
es muy importante escuchar,
para saber lo que te quieren decir.
Si lo que te dicen, no te interesa
prefieres no escuchar,
haces que no oyes,
y evitas contestar.
Las palabras que no oyes,
son las que no escucharás,
pasarán desapercibidas,
importancia no les darás .
Si tocas, puedes palpar
sentir con el tacto la suavidad,
muestran más intimidad.
Todo lo que tocas,
te hacen experimentar
un mundo de sensaciones
que en tus manos estan.
Las caricias se deslizan,
tus dedos y tus manos
despacio se moverán,
toda la ternura, ahí se mostrará.
Si cierras los ojos🫣
no puedes mirar,
tus oídos en alerta estarán,
esa caricia que notarás.
Si tus ojos están abiertos🥺
la sensación casi se puede escuchar
no notas la caricia,
sientes la sensación de tocar.
Si oyes un murmullo de voces,
si escuchas susurrar,
lo notaras como una suave caricia,
que sin mirar, lo tocarás.
VER, OIR, TOCAR,
MIRAR, ESCUCHAR, ACARICIAR.
¿Cuál es cada Cuál?.