• Poema y semblanza gastronómica, la comida, la familia y el control de la salud.
La comida es esencial y un privilegio que todos podemos disfrutar. Comer es la mejor garantía para que tu cuerpo pueda funcionar en óptimas condiciones, pero sin abusar. Es imprescindible saberse moderar para que el organismo no se descentre, y siempre se debe visitar a un especialista al menor cambio en la salud. Con esta premisa por delante, hoy quiero dedicar estas líneas a Antonio (Tony). Este texto es un homenaje cariñoso y una mirada entrañable a su amor por la gastronomía, sus divertidas batallas con Asun por el control de la nevera, y sus recuerdos desde la infancia. Una autorreflexión en primera persona que celebra la dieta mediterránea, el placer de compartir una mesa en familia y la importancia de disfrutar de la vida con control, cordura y felicidad.
----- ¡Me encantan comer!
¡Todo me gusta!
a cualquier menú
me puedo apuntar.
No soy delicado,
si a tú casa me quieres llevar
y sin complicaciones...
¡unos huevos fritos con patatas
es lo que más!
---- Me apaño con todo,
desde un cacho de pan hasta...
un trozo de chorizo o un hueso
de jamón por repelar.
Si quieres a tu cumpleaños siempre acudiré,
después del banquete,
me apunto al pastel y
un cumpleaños feliz te cantaré.
Que no se diga
que por la causa, no pongo
empeño y colaboración.
Antonio cada Navidad,
su carta a Papá Noel y a los reyes, siempre escribirá.
Si por casualidad se llega a perder
a quién la encuentre, por Navidad, invitado a su casa estará.
Compartir la comida, un problema
no será, lo que hay, para repartirlo está.
Si por casualidad se acuerdan de él... Y le traen carbón, tampoco se va
a enfadar , algo dulce para
las fiestas poder acabar,
---Y durante el año,
me tendré que controlar,
o esta mujer mía
a dieta me pondrá.
---- Si yo no me meto con nadie, porque me dicen a mi,
lo que yo tengo que comer.
¡Disfruto con la comida
desde el día que nací!
(Desde muy pequeñito,
a dos carrillos solía comer,
---¡era un encanto!
¡no se quejaba por nada!
y a sus hermanos ayudaba,
si no podían acabar, con la comida
que en el plato había, para que su
madre no se enfadara.
----- En asuntos de comida,
soy todo generosidad.
Me encantan las barbacoas,
y una cerveza fría para tomar,
un buen vermut
siempre lo tomaré.
Solo o en familia, a esa hora
un huequecito siempre
puedo hacer.
------ Si algo me gusta de verdad, verdad... Es cuando se acercan
esas fechas de "la Navidad" los dulces
que no me falten y como un loco,
al chocolate me voy a lanzar,
blanco o negro,
¡me dará la igual!
----- ¡Tony! ya no comas más
(Asun le dice para controlar)
no tienes que acabar con todo,
algo se puede quedar.
----- No te preocupes
de momento estoy bien,
para lo que queda,
no lo voy a dejar.
---- El dulce me gusta
y siempre un hueco haré,
el buen café que no me falte,
la tensión está acostumbrada ya.
Una taza, se me hace poco
y alguna más al cabo del día,
seguro que caerán.
Las aceitunas,
¡Me chiflan también!
¡No voy a mentir!
comer me hace ilusión.
Que no se entere Asun,
no se lo vayáis a contar,
si no cuando llegue a casa,
una revisión de nevera me hará.
Las frutas están bien...
muy bien y las verduras también,
ver color en la ensalada
me puede animar, a controlar las grasas y el colesterol, que dicho sea de paso, reguladas de momento están.
------ Las verduras, de todos
los colores las encontré,
empecé probando una
por curiosidad y luego
seguí con las demás.
------ No están mal,
son comestibles,
hervidas, a la plancha
o en la ensalada
¡me puedo acostumbrar!
"No sé si será muy sano",
acostumbrarme a esto nada más .
---- Voy a probar también
las frutas esas más dulces
suelen ser, cada temporada
tiene su variedad ¡Mmmmm,
me las puedo comer!
Así que buscando
nuevos sabores,
descubrí por casualidad,
que nuevos productos
empezaba a tomar.
Si algo aprendes,
cuando tienes hijos
seguramente es a comer,
todo te lo comes
para que ellos lo puedan imitar
y si no lo quieren
¡tampoco hay que preocuparse
su madre se encargará!
No se puede obligar a los niños,
sólo enseñarles, la variedad.
una dieta equilibrada,
tienen que llevar.
------ Me apaño en la cocina,
no importa como salga,
porque luego, me lo tengo
que comer, para mí siempre
estará bueno, después de un rato haciéndolo, el estómago
se empieza a quejar,
ese arma que se empieza a notar...
¡al final me desespero, por empezar!.
Mis comensales,
siempre salen contentos,
cuando los invitan ¡mucho más!,
les quitan de estar cocinando
y les hago un favor al degustar.
------ ¿Tony esos pinchos
cómo están?
---- Te están quedando
estupendos, sigue haciendo
no se vayan a acabar,
¡mira que hay muchos invitados
y a todos tienen que llegar!.
No es cuestión de que unos coman y otros no lleguen ni a poderlos probar.
En cuestión de cantidades,
yo te puedo asesorar,
mejor que sobre... Que no, que vaya a faltar.
------ De pequeño la comida, guardada en los bolsillos la llevaba
¡es muy triste tener que esconderla!...
y luego en un rincón oculto, te engulles
lo que te acabas de guardar.
Más que por hambre,
siempre suele ser ansiedad.
Me acostumbré a comer y comer,
era un viaje tras otro a la cocina
sin parar, ¡siempre tenía una excusa
para poderla visitar!.
------ Como un pequeño flotador, te empiezas a inflar, ¡pero no era aire!
era a lo que el cuerpo se empezaba
a acostumbrar. ¡Pero no me importaba! yo estaba bien, ¡era feliz!
los kilos los llevaba con alegría.
Pensaba que para adelgazar,
ya tendría tiempo después.
Se cambian los hábitos y las costumbres y el cuerpo decide
lo que tienes que comer.
Uno tiene que saber...
hasta dónde tiene que llegar , preocuparse lo justo por los kilos,
siempre que tú salud te pueda acompañar.
Variedad siempre hay que tomar:
verduras, legumbres, pescado, carne, los dulces y salados sin excesos,
¡prohibidos no están!
La comida es vital
para funcionar,
que nadie te diga,
lo que tienes que comer
se consciente y con cordura,
todos los alimentos los ingerirás.
Antonio para ti, hoy dedicado está.
Disfrutar de la comida, para tí
ha sido todo un placer, te has puesto
los límites y has tenido control, con moderación todo se puede tomar
siempre que tu salud, resentida no se tenga que quedar.
Tenemos una dieta mediterránea
¡rica y con mucha variedad!
Para saborear se tiene que probar,
el paladar es un buen consejero y el gusto y el olfato acompañando irán.
¡Buen provecho y a degustar!