Hoy vengo a hablar de un tema tabú, de esos que a veces cuesta afrontar pero que forman parte de la historia propia de la vida. Que no se me asuste nadie: estoy sana como una manzana y mis revisiones médicas están perfectas. Precisamente porque amo la vida y sé lo efímera que es, hoy quiero dejar por escrito cómo imagino mi último viaje. Sin duelos, sin tristezas, pero con una botella de cava para brindar por lo bailado. El miedo no existe, porque no hay nada escrito sobre como o cuando será. Esto es un canto a la libertad. 🥂✨
Con la segunda parte
de una vida,
¡así la voy a llamar!
Para disipar dudas os diré
que hoy por hoy estoy sana
como una manzana.
Mi última visita al médico
no la recuerdo; pero en septiembre,
por motivo laboral,
me hicieron una revisión general.
Resultado: para la edad,
estoy en óptimas condiciones.
Solo trato un tema tabú
que muchas veces cuesta afrontar,
cuando es la vida, nada más.
Aclarar dudas siempre suele ayudar
y no suele ser la conversación
que tienes todos los días.
Pero siendo realistas,
sabes dónde estás en este instante,
al segundo siguiente no sabes qué pasará;
(al menos yo),
cualquier cosa puede ocurrir.
Mi tiempo hoy lo empleo
en explicar cómo quiero que sea
para que a nadie le queden dudas
y no sea un motivo de discusión.
Por lo que quise o querría,
por lo que hay o no hay que hacer,
las dudas aclaradas quedarán.
para todos y sin excepción:
y disfrutar de la vida.
Es tan efímera que,
antes de darte cuenta
y con un solo suspiro, pasa y se va
en explicar cómo quiero que sea
mi viaje final,
para que a nadie le queden dudas
y no sea un motivo de discusión.
Por lo que quise o querría,
por lo que hay o no hay que hacer,
las dudas aclaradas quedarán.
Solo un último deseo
para todos y sin excepción:
no os olvidéis de vivir
y disfrutar de la vida.
Es tan efímera que,
antes de darte cuenta
y con un solo suspiro, pasa y se va.
Cuando yo me vaya,
no quiero un duelo,
ni caras de tristeza o dolor;
tampoco que me tengáis que acompañar.
Será mi momento más íntimo,
¡es mi último viaje!,
sola lo quiero afrontar.
Cuando yo me vaya,
el mundo no se parará;
hay un reloj girando,
segundo a segundo,
minuto a minuto,
las horas completará.
Solo quiero una gran fiesta
o una reunión familiar,
con una botella de cava
para brindar.
La partida cada vez está más cerca.
Mis cenizas, diría
que se fueran al mar;
aunque últimamente lo hemos deteriorado
y una asignatura pendiente
es poderlo cuidar
para las futuras generaciones
que están por llegar.
Así que tampoco es muy importante;
en cualquier lugar
mis cenizas podéis lanzar.
Me da igual, yo ya me he ido,
pero por vosotros tengo que mirar.
Desde donde estén,
una ligera brisa me llevará
a todos esos lugares
que vivieron en mi imaginación
y nunca pude visitar.
Podré ser ese espíritu libre
que siempre quise ser.
Aunque nunca usé cadenas,
la rutina me pudo envolver.
Hoy, con puño y letra,
lo puedo escribir:
sé que hoy estoy aquí,
pero algún día me marcharé.
Tengo fecha de fabricación,
pero nunca me pusieron
Porque estuve y viví,
me fui y no volveré.
Nota de la autora:
Este texto es una reflexión sobre el sentido de la vida y, a veces,
lo poco que sabemos disfrutar de ella. Ante todo lo que no está en nuestras manos, la mejor actitud es aceptar
la realidad tal y como se pueda presentar.
Únicamente he puesto en funcionamiento mi imaginación.
Que triste, cuando lo leí, ahora, lo entiendo mucho más, pero mejor, no pensemos en este tema... Te quedan muchos por vivir, ver nacer y crecer a tus nietos, y has de contarles muchas historias de tus mellizas. No nos faltes mamá, te queremos mucho. Te cuidaremos, como tu lo hiciste con nosotras.
ResponderEliminarAnécdotas para recordar , nunca deben faltar , hacen que los momentos que tú no pudiste presenciar , te acerquen a todos los que hoy te los pueden contar. Ni todo es malo , ni siempre será bueno . Conocer parte de tú pasado , te puede acercar a conocer un poco más , cómo afrontas tú futuro .
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