• El arte de no atragantarse con la cuenta atrás
Los días que separan la Navidad del Fin de Año tienen un magnetismo extraño. A veces, la lluvia y el invierno tiñen las calles de una melancolía gris, pero dentro de los hogares la sintonía cambia. Comenzamos la cuenta atrás para sentarnos de nuevo a la mesa, copa en mano y con el clásico apuro de pelar las doce uvas para no atragantarnos con las campanadas. Este poema/relato recorre con una mirada visceral y honesta esa transición tan nuestra: el paso del desánimo invernal a la esperanza compartida de un año que está a punto de estrenarse.
Ya metidos en la fiesta ,
los tres primeros días ,
han pasado ya ,
hemos cantado algún villancico .
Las comidas de Navidad ,
se empiezan a notar ,
variedad para degustar ,
dulces y salados para tomar .
El ambiente está muy raro ,
todo el mundo coincide
no parece Navidad , las calles están
tristes , transeúntes no se ven pasar .
El desánimo está decaído ,
quizás por la lluvia será ,
no es lo mismo , si sales a pasear ,
con paraguas , no lo pasas igual .
¡Pero vamos a cambiar la sintonía!
el año se acaba ya , pocos días faltan
comenzamos la cuenta atrás,
en unos días , otro nuevo llegará
Terminaremos cómo empezamos
sentados a la mesa , para no variar
con las uvas en la mano y brindando ,
por el que acabamos de estrenar .
Unos cuantos días faltan ,
unos cuantos nada más ,
come despacio las uvas ,
de una en una las tomarás .
Siempre hay un precavido ,
quita semillas y las suele pelar ,
para no atragantarse ,
si la risa , te llega a entrar .
Viendo las caras de todos
por las prisas de masticar ,
sonando las campanas
con cada toque , una te comerás .
Hasta completar las doce,
los doce meses serán ,
todas las estaciones ,
un año completo empezará .
Un brindis que no falte ,
por la novedad será ,
por todos los deseos ,
que has pedido al brindar .
Pero no me adelanto ,
acabemos la semana ,
que dentro de unos días
otro año se asomará .
Primera campaña navideña satisfecha,vamos a por la segunda parte!
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